Agitación Solidaria

Inédito proyecto para fomentar “supermercados de la leña” será votado por el CORE
Ceroni y bajos sueldos en el Maule: “Es indignante que el promedio sean $385 mil mensuales”
Denuncian eventual uso de recursos municipales en campañas políticas

Sumamente inquieto por la fuerza del levantamiento estudiantil de mayo de 1968, el gobierno francés decretó la expulsión del país de uno de sus principales líderes, de origen judío y pasaporte alemán, como extranjero indeseable. Los estudiantes franceses rayaron los muros de París y levantaron carteles con la consigna “todos somos judíos alemanes”. Es decir, renunciaron simbólicamente a su identidad francesa y aria para identificarse con el perseguido.-

Cuatro diputados de izquierda (Aguiló, Gutiérrez, Jiménez y Monsalve) han hecho algo similar al declarar una huelga de hambre en adhesión a la de los prisioneros mapuches sometidos a la Ley Antiterrorista, que sobrepasa ya los sesenta días. Ha caído sobre esos parlamentarios todo el peso de la crítica, a veces malévola, de quienes sostienen las reglas de comportamiento político que más favorecen la tranquilidad y vigencia plena del orden actual. Algunos les atribuyen deseos de figuración, otros los acusan de violar su privilegiado estatuto de miembros del Congreso, otros, en fin, consideran que su actuación linda en lo ridículo.-

Es interesante observar cómo el gesto de los cuatro diputados ha consumido ya una cantidad de tinta y papel que, proporcionalmente al tiempo de su huelga de hambre, supera con creces la tinta y papel gastados por la prensa oficialista para referirse a la huelga de los mapuches, ocultada con celo por largas semanas. Un punto a favor: los diputados han logrado una mucho mayor difusión en Chile y fuera de Chile para el acontecimiento principal, la huelga de los presos. –

También tiene importancia el debate surgido respecto al hecho que algunos parlamentarios utilicen su propio cuerpo como instrumento de lucha por sus ideas. Los argumentos que se esgrimen son dudosos razonamientos jurídicos o supuestas normas de conducta. ¿Quién, cuándo, dónde los establecieron? Simplemente el conformismo que ensombrece nuestra existencia social no espera ni desea que haya diputados que incurran en tamaña impropiedad, entiende que ser diputado es ser parte del orden vigente y que éste debe ser rigurosamente respetado. Otro punto a favor: la condición de diputado no conlleva la castración política a la que nos habituó el sistema binominal, el reglista sometimiento de los partidos por él beneficiados y la larga exclusión de sectores de izquierda. Un diputado es un político y los políticos de izquierda tienen una visión emancipadora (más libertad, más igualdad). Materializar esa perspectiva requiere actuar para emancipar y parte de esa actuación consiste en “agitar” (sacudir, remover, excitar, mover, estremecer, zarandear, batir, encrespar, blandir, ondear, vibrar, palpitar, latir, etc.). Aguiló, Gutiérrez, Jiménez y Monsalve están constituyendo otra forma de ser parlamentarios, distinta a la predominante durante los últimos veinte años.-

Actuar, sí. El antídoto que aplica la derecha es ridiculizar. La huelga de hambre mapuche se entiende, es digna (después de haberla silenciado durante sesenta días…), pero la de los diputados es ridícula. Para la derecha pensar en más libertad y más igualdad en una sociedad como la chilena y actuar en consecuencia puede parecer ridículo. Y, efectivamente, actuar contra la corriente, situarse en la minoría para construir mayorías, en un país como el nuestro dominado por los cuatro costados por los poderes de la derecha, debe tener para los partidarios del modelo político y económico, algo de risible. Pero es una burla preocupada, inquieta, que se ejerce como arma política y que no tiene fundamento. Tercer punto a favor: los cuatro diputados nos invitan a actuar, valorizan lo que significa actuar, frente a la hipocresía de los conformes y la inepcia de los indiferentes.-

Aguiló, Gutiérrez, Jiménez y Monsalve, mediante su acción de agitación solidaria, están restituyendo en parte el prestigio que corresponde a la función de ser representantes populares, dilapidada en estos años por la mayoría de los congresales.-

COMENTARIOS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0