Naves con techos de policarbonato aumentarán en 40% la producción de flores en San Clemente
Mantener una producción vigente durante todo el año, aumentando la actual en un 40%; reducir enfermedades fongosas; minimizar costos y multiplicar los volúmenes para mejorar el actual mercado en el que se manejan actualmente los floricultores Laura Herrera, Rosa Navarro y Jorge Lara, son los objetivos que posee el proyecto de Iniciativas de Desarrollo de Mercado del Servicio de Cooperación Técnica, SERCOTEC, que permitió que estos tres productores de flores, instalaran techos de policarbonato en sus invernaderos, convirtiéndose en pioneros de este tipo de iniciativas en la región.
Para el director regional de SERCOTEC, Miguel Alonso Romanini, este proyecto no sólo marcará pautas en el uso del policarbonato en cultivos que actualmente se desarrollan bajo plástico sino también es una clara señal de que la asociatividad de los empresarios es un elemento clave para el desarrollo de diversos rubros.
Para Jorge Lara, productor especializado en Astromelia, este proyecto es una gran oportunidad. “Estoy tremendamente agradecido de SERCOTEC por confiar en nuestro proyecto y darnos la posibilidad de convertirnos en pioneros del policarbonato en el Maule. Sé que muchos vendrán a vernos para convencerse de que esto funciona y trae grandes ventajas”, dijo.
Ventajas del Policarbonato
Según explicó este amante del cultivo de flores, las ventajas de este material son innumerables al compararlo con el Nylon, ya que tiene una durabilidad de 20 a 30 años, no pudre la estructura de madera que lo sostiene, no se rompe con facilidad, no gotea, por ende, disminuye el riesgo de enfermedades fongosas y no requiere un doble techado.
Laura Herrera, en tanto, agregó que ya ha visto un cambio en la temperatura interna de los invernaderos. “En los días más calurosos, la temperatura se percibe mucho menos que en uno de plástico, así que esperamos que en el invierno ocurra lo contrario y realmente se impida el paso del frío, reduciendo los efectos de las heladas y las enfermedades asociadas a la humedad generada por el goteo del material plástico que empleábamos antes”, manifestó.
Para Rosa Navarro, que inicio esta labor para dedicarse a algo paralelo a las actividades del hogar, este es un gran logro y un sueño cumplido. “Esta es una excelente oportunidad para mejorar nuestras condiciones como empresarios y entregar un mayor bienestar a nuestras familias”, precisó.
“Sólo partí con un trozo de tierra que me facilito mi marido y ahora cada día le quito más terreno para aumentar mi producción. De hecho, con este proyecto crecí en 3 naves, aumentando a ocho el número de invernaderos que tenemos, lo que demuestra que estoy haciendo las cosas bien, porque se están viendo los frutos”, destacó con alegría.
Asociatividad
Para estos productores de flores, la asociatividad era lejana y quizás desconocida, pero actualmente la cultivan muy bien y ninguno de ellos se ve como competencia sino como amigos y verdaderos aliados estratégicos.
Para Jorge, la asociatividad debe ser empleada con un fin verdadero, es decir, que quienes se unen para hacer un proyecto entiendan el impacto que esto tendrá en sus negocios, porque de lo contrario, la gente sólo va en busca de los recursos, perdiendo completamente el rumbo.
Laura, en tanto, agradeció el apoyo y conocimiento entregado por sus pares, al igual que la lealtad y entrega de información respecto al negocio.
“Estoy contenta con mis socios, porque son gente de trabajo y de esfuerzo, que siempre transmite sus ideas y experiencias, así que realmente creo que somos personas que pensamos que con la asociatividad se pueden conseguir grandes cosas”, recalcó Navarro.






